martes, 10 de febrero de 2009

Regina, con un par


Esta mañana hemos estado acompañando a la alcaldesa de Lizarza en la Audiencia Nacional durante el juicio contra el batasuno Pedro María Olano, que hace casi dos años le amenazó de muerte durante la izada de la bandera española en su ayuntamiento. Paradojas de la vida: personajillos como Urkullu braman contra la normalidad democrática de que la bandera española ondee en el parlamento vasco, mientras valientes como Regina Otaola son amenazados de muerte por defender la legalidad y los símbolos de nuestra Nación (única e indivisible, pese a quien pese). Al filoterrorista de marras le informaron en el banquillo de que le puede caer más de un lustro a la sombra, aunque no creo que le preocupara demasiado. En esta España discutida y discutible amenazar, extorsionar e incluso asesinar sale muy barato. Lo más seguro es que no llegue a pisar el trullo, y si lo hiciera le reducirán la pena poco después de llegar, le regalarán un par de licenciaturas en la UPV, y le dedicarán una calle en su pueblo donde será recibido como un gudari en cuanto acabe su huelga de hambre ficticia. Y mientras, Regina seguirá arriesgando su vida por la libertad y por España. Con un par.