jueves, 22 de enero de 2009

Liberalismo progresista, valga la redundancia


El Club Liberal Español organizó ayer una interesante conferencia en el Ateneo de Madrid sobre el futuro del liberalismo en la política y la sociedad española. Durante casi tres horas estuvimos debatiendo representantes del Partido Popular, UPyD y ciudadanos sobre distintas polémicas en torno a este pensamiento que para muchos es nuestra base política e ideológica. De hecho, el acto en cuestión surgió por la repercusión mediática que tuvo la defensa de las ideas liberales en la ponencia política de nuestro reciente congreso de NN.GG. de Madrid. Y uno de los puntos de discusión fue la grata sorpresa de que el liberalismo se encuentre en plena forma entre los jóvenes españoles. Algo que no debe sorprender, porque son precisamente las ideas de defensa de la libertad, el rechazo al intervencionismo estatista lo que más se identifica con la rebeldía y el inconformismo propios de la juventud. Otra de las polémicas surgidas fue la manía recurrente de poner sufijos y prefijos, o adjetivar el término liberal. En esa línea, UPyD reivindicaba la denominación de "liberalismo progresista", en mi opinión redundante, porque progresista es lo que genera progreso, y ese progreso ha sido siempre protagonizado por las políticas liberales. Otra cosa muy distinta es que la izquierda española siempre haya pretendido equiparar el término con la progresía.
También suscitó mucho debate el pertinaz intento de responsabilizar al liberalismo de la crisis económica que atravesamos, cuando son sus muchos enemigos los culpables. Este argumento falaz ha sido utilizado hasta la saciedad por el gobierno socialista de España, pero está bien demostrado que los desajustes se han producidos en gran medida por la mala labor de los organismos reguladores y su excesiva dependencia del poder público. Por otro lado, también se recordó que el liberalismo no se limita sólo a la economía, sino que se basa en la persona, en su libertad, en su igualdad de oportunidades. Las teorías economicistas son otras, como el propio socialismo, cuyo germen es el marxismo materialista.
Además de las palabras de Antonio Garrigues Walker, el presidente del Club Liberal Bernardo Rabassa informó que en la última encuesta del CIS los españoles se sienten en un 14% liberales, sólo por detrás de socialistas (19%), y por delante de conservadores, democristianos y comunistas. Así que, pese a quien pese, ese muerto al que se refiere la izquierda carca goza de muy buena salud.