viernes, 16 de enero de 2009

Caciquismo keynesiano (o viceversa)



Ahora resulta que el gobierno negacionista reconoce por fin que nuestra economía está en una situación catastrófica, pero lo hace tirando la toalla porque "ya hemos utilizado todo el margen que teníamos contra la crisis". Es decir, que después de no hacer nada para remediar lo que se nos venía encima, tienen la desfachatez de dedicar ese margen a medidas inútiles y clientelistas.
Como ese absurdo "Plan E" de inversión municipal que plantea dilapidar el dinero del sufrido contribuyente en obras cuando menos innecesarias, cuando más ridículas como las pistas de monopatín y scalextric que ha planteado algún ayuntamiento. Pero ya el colmo es que ahora se obligue a publicitar el festín con la imagen corporativa de esta última producción del ministerio de propaganda de la Sra. Rushmore. Todo ello (qué casualidad) en plena precampaña electoral, con las elecciones gallegas, vascas y europeas a la vuelta de la esquina. Así que a la inspiración en Keynes para abrir y cerrar zanjas a costa de las maltrechas arcas públicas, se le une la inspiración en Romanones para intentar comprar votos a golpe de talonario.

Es inútil distraer el desempleo con trabajos temporales que más recuerdan a un subsidio diferido en el tiempo, a un PER a la urbana. Es irresponsable malversar los fondos públicos en actuaciones de embellecimiento urbanístico, en vez de utilizar el exiguo margen de maniobra que nos quedaba en inversión productiva, formación, innovación, reconversión industrial y reforma del mercado laboral. Pero lo que es inmoral es que se intente comprar voluntades a base de concesiones de obras y autobombo financiado por todos los españolitos, incluidos el 16% de parados que ya se esperan para este año.
Pensaba que el caciquismo zapateril había tocado techo con la vergonzosa propina de 400 euros, insolidaria por lineal, e indisimuladamente electoralista por comprometerse solo en caso de que ganara el partido del Gobierno. Pero el pesebreo socialista no tiene límites, y por desgracia el vídeo que lanzamos hace pocos meses vuelve a reflejar la cruda actualidad.